Desde el año 2001 la Dirección Ejecutiva de la Fundación, estuvo a cargo de Fernando Rosas, quien fue el fundador de las Orquestas Juveniles. Luego de su fallecimiento, asumí como Directora Ejecutiva y me propuse algunas metas importantes para la institución.
Mi mayor interés fue visibilizar el trabajo de la Fundación, en sus dos componentes más importantes, el social y el musical.
Fue de especial preocupación para mí contar con mejores escenarios (entendiendo que es parte de la formación de los jóvenes la actuación en público), que las orquestas tengan presencia a nivel nacional, que su desarrollo musical sea de calidad y que la Fundación tenga un contacto eficiente con las orquestas que están bajo su alero.
El aspecto social de este proyecto era completamente desconocido, por lo tanto, realizamos un diagnóstico social de los integrantes de las orquestas de la Fundación (OSNJ y OSEM), que nos permitió comprobar que existían carencias importantes en alimentación, alojamiento y otros problemas sociales. Esto nos llevó a crear el Departamento Psicosocial que es el encargado de atender estas situaciones. Por otra parte, decidimos conocer empíricamente cuál es el verdadero impacto que tiene este movimiento de orquestas juveniles y para eso contratamos una unidad de investigación que realizara un estudio de esta envergadura.
En cuanto a la infraestructura, existía una lamentable situación que pudo ser revertida con apoyo del Fondo Subvención Presidencial, que nos permitió tener espacios adecuados, tanto para los funcionarios como para los jóvenes músicos de las orquestas de la Fundación.
Afortunadamente, me tocó compartir el sueño maravilloso que tuvo Fernando Rosas de hacer tocar a miles de niños de escasos recursos en Chile, para quienes no había ninguna otra posibilidad. Siempre sentí la obligación de mantener sus ideas y su legado y logramos echar a andar el ambicioso proyecto bicentenario con 15 orquestas juveniles regionales que sin duda darán un nuevo impulso al quehacer cultural de todo el país.
Cada uno de los directores y profesores son de gran importancia para los niños y jóvenes y espero que sigan trabajando como lo han hecho hasta ahora.
Este es un proyecto consolidado y por tanto tendrá una larga vida. Sigamos apoyando a la Fundación para que haya más jóvenes y niños que a través de la música tengan la oportunidad de mejorar sus vidas y que crezca el movimiento musical en el país.
Luisa Durán de la Fuente
Directora Ejecutiva
Fundación Orquestas Juveniles de Chile
Noviembre 2007 - marzo 2010